Estaba un mexicano, un estadounidense y un aleman y se van al infierno y el diablo les dice: El que me traiga algo que no se derita en mi mano lo dejare ir al cielo. El estadounidense le trajo una lata y se derritio, lo mando al infierno el aleman le trajo un kilo de concreto y se derritio, entonces lo mando al infierno, y el mexicano (orgullosamente mexicano) le trajo unos EMANEMS y lo quiso derretir, y lo quiso derretir y no los pudo derretir y el diablo le dijo:Por que no se derriten. Y el mexicano le dijo:ES QUE LOS EMANEMS NO SE DERRITEN EN TU MANO, SE DERRITEN EN TU BOCA.
